sábado, 23 de febrero de 2013

Perro no come perro


Viñeta de Vergara

Ya sabemos lo que ha dado de sí el debate sobre el estado de la nación. Aparentemente Rajoy, que iba de víctima, salió mas o menos airoso, basándose en dos premisas básicas. Una aguantar la presión y callar la verdad sobre el caso Bárcenas. Nombre, que no salió de su boca en todo el debate y que, cual sombra chinesca, se movía por el Congreso señalando con el dedo índice de su mano ensobradora a Rajoy y a la tribuna de la parte derecha del hemiciclo, mientras los diputados peperos, con su presidente a la cabeza, se ponían de un  perfil apapamoscado.
De otro lado, en lo económico, el presidente nos dibujó una España -se supone que la de arriba- con unas cifras con las que según dijo "se vislumbra una mejoría", sin duda a costa de la otra España -la de abajo- que no sólo no mejora, sino que está y estará peor.
Pero aún no pasaron 24h. cuando Bárcenas por un lado, y Bruselas por otro, dejaron a Rajoy, como se dice vulgarmente "con el culo al aire". El primero, porque se filtró a la prensa que tanto él como el anterior tesorero del PP, Alvaro Lapuerta, habían tenido la delicadeza de presentar ante notario una hermosa cuenta. En ella "figuran con detalle" los nombres de los donantes y los perceptores de fondos, según se recoge en el informe de la Udef entregado al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz.. 
El segundo, porque Bruselas acaba de dejar en entredicho, tanto las cifras y previsiones que  Rajoy pronunciaba horas antes.
Mientras tanto, al principal partido de la oposición, que sigue cargado con la pesada mochila de su pasado, se le sumó la impertinente, inesperada, inorgánica y desoganizativa solicitud de "abdicación del Rey", por parte del líder de los socialistas catalanes Pere Navarro. Solicitud que, aseguran,  puso fuera de sí a Rubalcaba profiriendo gritos e insultos contra él, poco antes de su intervención en el Congreso, .
Con tal estado de ánimo, sumado a una total falta de garra, Rubalcaba soltó desde la tribuna de oradores un deshilvanado popurrí hacia el presidente de reproches sobre parados, golferías barcenianas, falta de credibilidad, incumplimientos de programa,  recortes y privatizaciones, ante lo cual, Rajoy ni siquiera le dedicó un cruce de mirada.
Por lo demás, nada. Ni un síntoma de esperanza, ni un atisbo de optimismo por parte de ninguno de los intervinientes, salvo el mejor entretenimiento que siempre ofrecen los partidos "estrafalarios", según la definición que da Rajoy a los partidos con menos representación.
En definitiva, si algo ha demostrado el debate sobre el estado de la nación, es que no hay un jefe de Gobierno creíble -pues difícilmente lo puede ser aquel que está "cogido por los sobres" de un sinvergüenza-, pero que tampoco hay un líder de la oposición como alternativa. Por no haber no hay ni siquiera un partido "serio" de oposición. Pues el PSOE está en niveles tan bajos de aceptación, que necesita una regeneración completa de personas que no estén contaminadas por la etapa anterior y, sobre todo, de ideas. El PSOE necesita, junto con un nuevo e inmaculado líder, saber definitivamente "qué quiere ser de mayor"; reengancharse con la sociedad sin ambages y con ideas claras e ilusionantes.  No es de recibo que ni siquiera en lo relativo al tipo de Estado -léase Cataluña-, no tengan una idea fija de lo que quieren.
Lo comentado sobre ambas formaciones, es corroborado con la sangría de votos que están sufriendo la una y la otra. No dudo mucho que, de seguir así, dentro de poco, ambos sumen menos de la mitad de los votos.
Que no haya un gobierno creíble entra dentro de la lógica política; lo que  ya escapa de lesa lógica  desarrollada hasta ahora, es que tampoco haya una alternativa en la oposición a ese gobierno. Esa circunstancia no ha ocurrido jamás en la historia de la democracia. ¿Asistimos a la pérdida del bipartidismo como mutua alternativa de gobierno? Ya veremos. Pero lo que es evidente es que algo está cambiando por la incompetencia de ambos partidos, no sólo para dar otras alternativas  a la crisis que no pasen por hacer que la paguen siempre los mismos, sino también, y no menos importante,  por su incapacidad para acabar con la lacra de la corrupción. Hago mío un refrán que  José Luis Corral aplica al citado debate: "perro no come a perro"


lunes, 18 de febrero de 2013

Contra el paro: habla el profesor Juan Torres



La lucha contra el paro no es técnica sino política.
Es así porque el paro no constituye un problema para todo el mundo. Lo es para quienes no encuentran trabajo remunerado en los mercados. Pero, curiosamente, lo que supone un grave problema para los grandes empresarios no es el paro sino el pleno empleo.
Es así porque, cuando se alcanza, los trabajadores son fuertes y están en condiciones de negociar con éxito las condiciones laborales, es decir de hacer frente al poder del que depende el bienestar y el beneficio de unos y otros. Aunque cueste creerlo, es por ello que a los capitalistas les interesa que haya niveles de paro elevados, pues así (aunque en conjunto ganen menos) tendrán en su mano el poder que necesitan para controlar a la fuerza de trabajo y su retribución.
Eso es especialmente necesario cuando los empresarios no están dispuestos a competir a través de la calidad o la innovación, como desgraciadamente ocurre con la mayor parte de la clase empresarial española. Entonces tienen que recurrir necesariamente a reducir salarios aunque es evidente que esa estrategia, empobrecedora, deben revestirla de algún modo para que sea fácilmente aceptable por la población trabajadora y por la sociedad en general.
El discurso que les permite eso es muy antiguo y consiste en afirmar que los salarios son uno de los costes principales de las empresas y que si éstos son elevados no podrán crear empleos. Así que si se quiere que los haya, habrá que aceptar que los salarios sean más bajos.
Por añadidura, se afirma que si los salarios son elevados, las empresas no tendrán más remedio que subir los precios, de modo que se producirá un peligroso proceso inflacionario que siempre hay que evitar. Y la conclusión será que deben establecerse normas que garanticen, por un lado, que los empresarios puedan reducir costes laborales constantemente, y, por otro, que todas las políticas del estado (y la fiscal y la monetaria, principalmente) deben dirigirse a combatir la inflación. Lo cual, dicen, se consigue reduciendo gastos, elaborando normas que flexibilicen los mercados y no permitiendo que los tipos de interés sean bajos.
Repetidas hasta la saciedad, estas ideas convencen pero la realidad es que son falsas porque se sostienen en un principio que carece de fundamento.
Parten, efectivamente, de una idea liberal del siglo diecinueve que afirma que el nivel de empleo solo depende de lo que ocurra en el mercado de trabajo. Si hay paro, dirán, es porque hay exceso de oferta de trabajo. Pero si los salarios bajan, entonces los empresarios contratarán a más trabajadores y desaparecerá el paro. Si éste existe será entonces “paro voluntario”, es decir, producido solo porque los trabajadores no quieren aceptar salarios más bajos.
Desde hace muchos años sabemos que esas ideas son falsas (incluso matemáticamente insostenibles) y que en realidad solo producen incrementos del beneficio empresarial. Podría ser que fuesen aceptables para una empresa en particular pero, a nivel de toda la economía, el nivel de empleo depende no solo de lo que ocurra en el mercado laboral sino, sobre todo, en el mercado de bienes y servicios. Por muy bajos que sean los salarios, si las  empresas no tienen clientes (demanda) no contratarán a nadie. Y la mayor parte de la demanda la componen los salarios.
Aplicando estas ideas a la situación española deduciríamos que para combatir el paro son imprescindibles dos cosas. La primera, limitar el poder político de las grandes empresas que imponen su voluntad (su preferencia distributiva) al resto de la sociedad. Es decir, las que, para ganar más, en realidad están empeñadas en crear escasez artificialmente, escasez de actividad productiva que realmente satisfaga necesidades reales y escasez de empleo estable y de calidad. La segunda, garantizar demanda suficiente a las empresas que de verdad pueden crear empleo, que hoy día son las pequeñas y medianas que fundamentalmente viven del ingreso de los trabajadores nacionales.
Por tanto, lo mejor que se puede hacer para crear empleo en España es elevar los salarios, cambiando la pauta de distribución de la renta para hacerla no solo más justa sino más eficiente económicamente.
Ahora bien, esto no se podrá hacer si no se abordan otras dos cuestiones (para lo cual también se necesita anular el poder político de los grandes grupos oligárquicos). La primera, sustituir las actividades productivas que vienen actuando como motores insostenibles de la economía por  otras que utilicen los recursos de otro modo y permitan consumir de forma más satisfactoria, equilibrada y humana. La segunda, controlar el dinero y las fuentes de financiación para ponerlas al servicio de la sociedad.
Consejero de ATTAC. Periódico de sesiones del 15M

miércoles, 13 de febrero de 2013

Martes negro pepero



El "martes negro" del PP pasará a la efímera historia por una mezcolanza de hechos cuando menos sorprendentes. En primer lugar la visita forzada y a desgana del presidente del BCE Mario Draghi. Visita chapucera donde las halla, en la que se demuestra las carencias que el PP tiene para gobernar la crisis -  inhibidores de frecuencia incluidos- donde, por un lado, el Presidente de la Cámara aseguró que Mr. Draghi "había solicitado comparecer en privado", cuando éste desveló posteriormente que "no tenía inconveniente" hacerlo en público.  
Y vino -lo trajeron- para decirnos que la economía española -es un decir- experimenta una ligera "mejora", pero que los ciudadanos aun no notábamos los "efectos positivos". Para ese viaje no hacían falta alforjas. El Sr.  Draghi, otro ex Goldman Sach instigador de los trampeos que taparon la deuda de Grecia, viene a decirnos "lo que notamos", como si no lo supiéramos, y a darnos, de paso, un curso intensivo de honradez. Y ello, repito, con inhibidores de frecuencia, que es algo así como la obstaculización de aparatos electrónicos. Al menos, en el 23F del 81 todos los españoles pudimos ver en vivo y en directo el golpe de Estado. Craso error, pues aun no había acabado Draghi su intervención "secreta", cuando el vídeo ya estaba pululando por las redes sociales. 
Si esto fue por la mañana, la tarde se presentaba prometedora. En la misma sesión del Congreso se admitieron a trámite sendas ILP's. Una sobre la declaración de las corridas de toros como "Bien de Interés Cultural"; la otra, sobre el establecimiento de la "Dación en Pago" frente a las hipotecas.
Todo estaba previsto. Se aceptaría la una y se desestimaría la otra; que para eso los del PP son más taurinos que "dacinos". El PP ya había anunciado horas antes que votaría en contra de la ILP auspiciada por el movimiento PAH (Plataforma Afectados por la Hipoteca). Todo el mundo esperaba la paradoja de ver aprobada la admisión a trámite de declarar los toros Bien de Interés Cultural, al tiempo que se rechazaría la Dación en Pago. Un anacronismo peligroso en unos momentos resbaladizos y delicados para el PP. 
Pero de pronto ¡saltó la sorpresa!: un portavoz del PP anunciaba que votarían a favor. Confusión en la calle, confusión en las redes sociales ¡no era posible!; pero si comprensible: el bochorno sonrojante y embarazoso que tal hecho hubiera producido al PP, sumado a la actual situación barceniana-gürtera por la que atraviesa; el más que fundado miedo a un incremento considerable de las protestas en la calle, junto a la constatación de que el 85% de los españoles aceptan que la aplicación de la dación en pago es algo de justicia para evitar situaciones límites, incluso de muerte, han posibilitado que el PP deje el rodillo de la mayoría absoluta -después de las correspondientes disculpas al poder real: la banca-   en la "zona azul" del aparcamiento. 
Pero todo se andará. Percebe Rajoy sabe esperar. Es capaz de pasar desapercibido frente al choque de las olas ante el fuerte temporal, esperando la calma.
En el tránsito, la PAH, con la activista Ada Colau a la cabeza, adquiere una relevancia política, social y mediática extraordinaria, muy difícil de neutralizar ya por el poder. Activismo que ha sido capaz de lanzar un torpedo directo contra la línea de flotación bancaria, dejando al descubierto una buena parte de sus vergüenzas.
Para rematar la faena, Gallardón también se desdice con el "tasazo". Por último y, aunque en este caso no pertenezca al PP -creo-, Benedicto XVI dimite; parece que el peso de la cruz le resulta excesivo al Santo Padre. Pero chitón, no debo opinar; no soy católico.

domingo, 3 de febrero de 2013

Imposible digerir


¡Que gran espectáculo de la decadencia; que sublimidad de lo más rastrero de la  miseria humana elevada al trono de lo políticamente detestable! En los escasos días que llevamos vividos de año, se manifiesta de una forma abrumadora el sórdido corolario de  noticias que, relacionadas con el trinque, dejan a la casta política y gubernamental en el máximun de lo execrable. Lo que ocurre en España produce tal estupor en  los ciudadanos, que aunque la mayoría estén ya licenciados en las ciencias de lo incomestible, no puedan digerir un cocido con tal cantidad de chorizo. Sin lugar a dudas los vocablos que mejor definen la actualidad política hoy son: asfixiante e insoportable.
Los que nos movemos por estas bitácoras quizá tengamos nuestro órgano digestivo más recubierto del omeprazol aliviante, pues sabemos que los sucesos de hoy responden a los antecedentes de ayer; de la misma forma que lo preconcebido de un destino políticamente corrupto, corresponde al político predispuesto para tal fin. Pero aun con esa ventaja, precisamos de la serena y estimulante siesta para asumir tan brutales digestiones.
Lo que sucede en España difícilmente lo puede soportar ya el ciudadano. El máximo exponente de la generalizada corrupción política española, se manifiesta en los datos probatorios que a diario salen en los medios de comunicación sobre el llamado caso Bárcenas, relacionados con la presunta -por supuesto- financiación ilegal del PP y del sobresueldo en negro de  algunos dirigentes de citado partido -algunos con cargo de gobierno, incluido su Presidente don Mariano Rajoy Brey-,  en base a sobrecogedores sobres llenos de billetes de a 100 para arriba -pues los billetes de menos enjundia y  más pequeños, hacen que el  envoltorio se hinche en demasía, y su delatador bulto sobrepase la medida de lo discreto-, amén -sigo- del enriquecimiento personal de Luis Bárcenas alias "el Cabrón", en el argot  de la familia pepera. Esto, para el sufrido ciudadano, ya resulta absolutamente incomestible.
La corrupción generalizada y basada en la captación de dinero ilícito, del trueque por los favores recibidos en la contratación de servicios y de obras públicas desde las instancias del poder político, han sido los lodos que nos han traído estos barros inmundos y malolientes. Dinero que han trincado y que no viene del cielo, sino que directa o indirectamente, hemos pagado, pagamos y pagaremos los sufridos contribuyentes; esos a los que Montoro y su Hacienda gusta en llamar personas físicas -pues de nuestros bolsillos sale, por la vía de pagar más caras las viviendas, más caros los servicios públicos y las infraestructuras, algunas de ellas notables ejemplo de despilfarro, corrupción y sobrecoste-.
Pero si espectáculo es el más que visible choriceo político-empresarial -pues tan chorizo es el que da como el que recibe, aunque en el político sea más deleznable-, no menos espectacular y cómica es la respuesta que el partido que sustenta al gobierno, y el propio gobierno en sí, con Mariano Rajoy a la cabeza, esta dando a la opinión pública sobre el asunto de los sobres.
La creación de una auditoría externa y otra interna para investigar lo que fuera de nuestras fronteras se conoce como el Barcenasgate, la ausencia de dimisiones y de responsabilidades, la nula colaboración con la justicia y la fiscalía, o la estrategia de poner en marcha el ventilador para intentar que la caca salpique a todo quisqui es, cuando menos, un insulto y una afrenta al ciudadano, a la política, a la democracia y, sobre todo, a la más elemental razón.
Resultan patéticas las explicaciones -que no explican nada- de Dolores de Cospedal con su retranqueo del no me consta; patético Rajoy escudándose en en su secretaria general y también en su Vicepresidenta de Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, para no dar la cara y salir, días después, no en vivo y en directo ante todos los españoles, como lo haría cualquier estadista de pro, sino en cobarde y pendenciero vídeo y, por supuesto, sin admitir las necesarias y esclarecedoras preguntas de los periodistas. Y sale, como digo, para decir una serie de sinsustancias y opacidades dialécticas de manual, empleando una oratoria trilera y fundamentada en los resultados asépticos de tan teatrales auditorias, que "demuestran que en el PP, no ha habido infección, versus irregularidades"; como si las irregularidades, el dinero negro o las cajas B,  tuvieran asiento formal en la contabilidad de un partido político ¿Nos insulta o no nos insulta el Presidente de Gobierno?.
Quien no tiene la dignidad suficiente como para dar la cara con transparencia ante la prensa y los ciudadanos en un gravísimo escándalo que le afecta directamente, queda carente de toda la legitimidad para gobernar un país. 
Vivimos en los momentos más álgidos de la corrupción política e institucional en España; y lo que es peor, vivimos bajo una peligrosa clave: la del chanteje de dos rateros que elevan al Dioni a la categoría de honrado: el Presidente del Gobierno está sometido al chantaje de Bárcenas y el Jefe del Estado a la del socio de Urdangarin. 
Este gran espectáculo de decadencia política hace que, como es lógico, y  según las encuestas, el  Gobierno de la mayoría absoluta, por un lado, y la Corona por otro, estén a años luz de los ciudadanos. Un pueblo preparado no permite, o no debería permitir, corruptos, chantajistas, trileros de la política, ni gestores incompetentes.
¿Estaremos preparados para decir basta, o seguiremos tragando lo incomestible? Veremos
                                                                                                                                                                                                                                       

viernes, 18 de enero de 2013

Un virus muy común



Decíamos en el post anterior que la corrupción en España está tan generalizada que es como un virus que ha generado hasta sus propias autodefensas. Un agente patógeno que se empezó a crear allá por los años 80, donde la codicia se fue asentando en el organigrama de los partidos y de sus dirigentes, al albor de la creación de infraestructuras, servicios y construcción de viviendas, que, a partir de esa década, se fueron desarrollando sin orden ni control en nuestro país. Todo el mundo que tocaba poder quería su parte alícuota o porcentual del negocio. Los empresarios, unos por falta de escrúpulo, otros por la avidez de contratar, y otros por ambas cosas, fueron generalizando y aceptando la costumbre de ir soltando comisiones, para llegar los primeros en una carrera donde todo valía para sacar su tajada. La casta política por su parte fué creando sus propias estructuras para tal fin y por lo tanto,  nadie quería -ni parece ser que quiere- combatir la corrupción, a no ser, eso sí,  que el mangoneo venga del "otro".
Luis Bárcenas -Luis el cabrón en algunos círculos- es la punta del iceberg que nos indica los altos niveles de corrupción que han existido y existen en nuestro país y, lo que es peor, la inacción de los partidos en aclarar y depurar sus propios casos de corrupción interna, sean éstos a nivel personal o de partido.
Las informaciones en los medios de los últimos días, están demostrando que resultaba mas que evidente que Bárcenas no sólo cobraba comisiones de la Gürtel, sino que además repartía sustanciosos dividendos mensuales -entre 5000 y 15000 euros- entre "parte de la cúpula" del PP. 
En la calle Génova conocían sobradamente a "Luis el cabrón" y sus "funciones" como gerente del partido durante 20 años y como tesorero puesto por Rajoy en 2008. Un "cabrón" a quien todo el mundo en el PP apoyaba sin fisuras cuando fue imputado y quien, curiosamente, sigue teniendo despacho en la sede del partido al que acudía hasta hace muy pocos días con regularidad. Un Bárcenas, a quien incluso el partido costeaba -no sabemos si aún lo sigue haciendo- un abogado a 300 euros la hora para su defensa en el caso Gürtel.
Hoy es el PP, pero raro es el partido que con un mínimo de influencia política en su ámbito territorial, que no se libre de la quema. Casi todos gozan del mismo patrón, casi todos forman parte de ese virus que funciona dentro del organismo de la democracia, poniendo a ésta en serio peligro de muerte. La corrupción se ha ido reproduciendo como un  parásito en la célula de la política tan necesaria para la convivencia y la justicia social. De aquella política honesta y honrada que fue inventada para un buen fin: el del servicio al ciudadano y al país. Y ese virus se ha pegado a ella para inyectarle su materia corrupta, para que esa corrupción se convierta, desgraciadamente, en parte de esa política.
Un virus que, en forma de dinero negro, ha estado circulando por las arterias de los partidos y,  en el caso que nos ocupa, el PP, durante  décadas, entre lo "más granado" de los populares. 
Por tanto, es absolutamente necesario y urgente que, mientras el juez lleva el caso con la exigencia debida, el propio Partido Popular dé las explicaciones pertinentes y nos digan desde cuando, a quienes y qué cantidades, del dinero de todos los españoles, han recibido sus miembros. De dónde salían esos ríos de pasta, de qué empresas propias o ajenas, a cambio de qué favores, en definitiva, están obligados a poner toda la información a disposición de todo el país, si no quieren asestar un durísimo golpe a la, ya de por sí, castigada democracia. 
Pues no es cualquier partido residual, sino que es el partido al que la ciudadanía, con mejor o peor acierto, le asigno la tarea de gobernar, nada menos que con mayoría absoluta.

miércoles, 9 de enero de 2013

Yo me pregunto...


Que estamos en un país de corrupción política generalizada es indudable. Lo indican los cientos de casos que se filtran a la opinión publica y que afectan a políticos que directamente tocan poder, indicando los altos niveles de micro y macro mangoneo de la casta política.  Como muestra, en sólo nueve días -lo que va de año- se han dado a conocer en la prensa un par de cuestiones relacionadas con el vil metal que,  en cualquier país democrático que se precie, con un funcionamiento honesto y honrado de sus instituciones, hubieran sido motivo suficiente para poner patas arriba todos los resortes judiciales y ordenar el  inmediato encausamiento de los implicados. 
Pero aquí estamos en España, y por tanto, esas tropelías gozan de un tratamiento muy diferente. A veces, uno se pregunta si en este país hay Fiscal General del Estado o cosa parecida.
Al grano. El hijo menor de los Pujol opera con dinero proveniente de paraísos fiscales. Esto ocurre unos días después de que se filtraran las ostentaciones que en forma de coches de lujo valorados en 1'5 mill. de euros posee su hermano Jordi, el mayor de la saga, quien a su vez  fue denunciado por su ex compañera por malos tratos, pues aseguró junto con otro declarante, Javier de la Rosa, que el pollo mayor-Pujol sacaba "bolsas de basura llenas de billetes de 500" hacia Andorra, para ingresar posteriormente el botín en un banco llamado Banca Mora. Tan decorosa acción la vino llevando a cabo durante "varios años", según dichas declaraciones.
Volviendo al benjamín: Oleguer Puyol Ferrusola, tiene la totalidad de sus inversiones multimillonarias en paraísos fiscales. El territorio comanche fiscal donde actúan los Pujol es amplio, pues marca una línea en el mapa que va desde el Canal de la Mancha y la isla de Huessein para, cruzando las Antillas, terminar su traza en Luxemburgo y Holanda, es decir, lo más granado en materia paradisíaca fiscal, desde donde operan y mueven, con cruces y bifurcaciones, un complejo entramado financiero. Lo más curioso del caso es que el clan Pujol tiene su músculo inversor radicado en Madrid, precisamente en la capital de esa España opresora que tiene a su país, Cataluña, tan sometido y vilipendiado. Cuestión ésta que corrobora otra teoría:  el dinero no entiende de secesiones. 
El pequeño de los Pujol -léase saga, clan, dinastía- tiene propiedades en casi toda España, así como en otros países. Entre dichas propiedades destacan las más de mil oficinas compradas al Banco de Santander, un gran centro comercial en Melilla, o complejos turísticos en Canarias por poner algunos ejemplos. La matriz es una operadora denominada Grupo Dragó. 
Y yo me pregunto ¿Este patrimonio lo ha ganado él con su esfuerzo y luego lo ha metido en paraísos fiscales?¿Le ha tocado la lotería como a tantos otros o, más bien, de donde viene la pasta gansa es de esa especie de bonoloto del 3,4,5 o 6% -quien sabe cuánto- al que aludía Maragall en aquel famoso pleno de las Cortes Catalanas "el seu problema, Sr. Pujol, és el tres per cent". Por cierto, otra cosa curiosa: la saga financiera pujolista son los auténticos caseros del grupo PRISA, es decir, que el grupo que preside Juan Luis Cebrián tienen sus sedes en edificios que los Puyol compraron en su momento a grupo, para después alquilarlos a los mismos vendedores -es de suponer que por un módico precio- y en exclusiva durante 25 años. Operación por la que se pagaron más de 300 millones de euros y que, sin duda, inyectaría bastante oxígeno financiero a un  holding editorial con bastantes apuros económicos. 
Resulta curioso que un grupo periodístico, no se preguntara, ya en su momento de dónde sacaban tanta pasta la familia del, durante muchos años, Presidente de la Generalidad.  Ya se sabe, favores son amores y también buenas razones. 
Y mientras tanto, yo me pregunto: ¿qué hace el Sr. Presidente del Gobierno de España ante estos hechos tan elocuentes? aquí me respondo: pues mirar para otro lado, e invertir aun más en Cataluña con dinero de todos los españoles, quizá pensando que con ello las aspiraciones secesionistas de los Mas-Pujol se van a ralentizar. Al contrario, aun le escupirán a la cara con más entusiasmo. Por ello resulta tremendamente patética la foto del Principe, el Presidente de España y la Ministra de Fomento entregando un AVE a un personaje que, incluso en su intervención, se mostró grosero y chulesco. El mismo personaje que días antes, durante la felicitación navideña, mandó colocar un trapo negro sobre el retrato del Rey - dicho sea de paso, a mi como si le echan cemento, pero no hay que olvidar que el Jefe del Estado representa a todos los españoles y ha de hacer valer esa condición-. El Rey de los elefantes, como es así,  agradece semejante agravio -no sólo contra su persona, sino contra toda una nación- enviando a su hijo -futuro Rey-  para que, delante de sus dos metros, Mas le insulte otra vez, a él y a todos los españoles, llamándoles ladrones y echándoles la culpa de sus desmanes.  Y yo me pregunto ¿no hay nadie en la Moncloa y en la Zarzuela que imprima un poco de dignidad?.
La segunda cuestión de esta novena golfera, la publicaba precisamente El País -casualmente el mismo día en el que El Mundo hacía lo propio con  la información sobre los paraísos fiscales del clan Pujol - y donde se informa que los inspectores del Banco de España denuncian que "los informes que elaboraban sobre las irregularidades bancarias, se silenciaban en las altas instancias del banco", es decir, que el propio gobernador Miguel Angel Fernández Ordóñez (también conocido como MAFO) ocultó, año tras año, dichos informes que alertaban de la nefasta y delictiva gestión, del mangoneo existente en las cajas y en  algunos bancos españoles y que, posteriormente, ha supuesto el desastre  bancario que todos conocemos, sufrimos, y lo que es peor, pagamos. 
En este caso yo me pregunto también ¿no es motivo suficiente para sentar en el banquillo a los responsables del Banco de España y a su Gobernador en aquel momento, para que se determinaran y depuraran responsabilidades, aplicando todo el peso de la ley y si viene al caso, meterlos en la cárcel para unos años?¿No es motivo suficiente como para que los ministros de Justicia, de Economía y de Hacienda, encabezarán una acusación desde el Gobierno ante tamaña golfería. Pues parece ser que no. Más bien da la impresión de que no hay mucho interés en investigar la corrupción, ni esta, ni ninguna que afecte a determinadas instancias de poder ¿Y por qué no hay interés? Que cada uno saque sus propias conclusiones, pero creo que la respuesta es fácil: la generalización de la corrupción en España es tal, que puede haberse convertido en una auténtica epidemia que se retroalimenta, colapsando cualquier movimiento en su contra.
Por último, y mientras escribo estas líneas, sale a relucir "caso Pallerols"-otra con apellido catalán- de financiación ilegal de Unió Democrática, que aparte de ser la mitad de CIU, es el partido de Josep Antonio Durán i Lleida, conocido por vivir en el Hotel Palace de Madrid ¡Arriba, adelante, viva Cataluña libre!, ha gritado en alguna ocasión el independentista catalán de Alcampel (Huesca). Aquí trincaban dineros que debían ir destinados a la formación de trabajadores catalanes en paro, y que cambiaron de destino para mayor gloria de Unión Democrática y sus dirigentes. Y sale a relucir, porque después de 16 años se celebra el juicio. Pero descuiden, ya no hay juicio. Por arte de birlibirloque los fiscales han jibarizado las penas de 11 años de prisión a 11 meses, y bajado la indemnización a 300.000 irrisorios euros, llegando a "un meteórico acuerdo" con los acusados y evitando así un juicio en el que se les verían las vergüenzas -en el más que improbable caso de que las tuvieran-. Durán se apresuró a decir en el año 2000, que "Si se llega a demostrar que ha habido financiación ilegal de mi partido, yo dimitiré". Son las 21 horas del día 9 de enero y, que yo sepa, aun no ha dimitido. Ni -como dicen en mi pueblo- trazas que tiene.
De la casa Real, de Su Majestad, Urdangarines, Cristinas, etc, hablaremos otro día. Mientras tanto, yo me pregunto: ¿Cuando están en sus casas, se seguirán riendo de nosotros?.

lunes, 10 de diciembre de 2012

A la patronal se le ve el plumero. Habla el profesor Juan Torres

 El Roto
La detención del anterior presidente de la patronal española, acusado ahora de blanqueo de dinero, alzamiento de bienes e insolvencia punible y tras una larga serie de escándalos empresariales protagonizados incluso bajo su mandato, es un buen motivo para reflexionar sobre el papel que los empresarios y sus dirigentes patronales desempeñan en nuestra sociedad.
En cualquiera que sea el sistema económico con el que uno se identifique (capitalismo, socialismo, comunismo…) la empresa tiene una función esencial. Entendida como la organización que se dedica a la producción de bienes y servicios no tiene sustituto posible en la inmensa mayor parte de los casos que conocemos, bien sea poniéndolos a disposición del mercado, del estado, de la colectividad por cualquier otro medio, o de alguna autoridad central. Es verdad que no es la única forma de obtenerlos pero sí que resulta prácticamente insustituible a poco que los procesos de producción se hagan algo complejos.
Sin embargo, la ignorancia y el papanatismo ideológico que tanto abundan han generado una confusión muy habitual que ha hecho que la empresa, y por ende la figura del empresario (o empresaria, porque creo que cuando se habla de empresas es cada vez más necesario subrayar el papel de las mujeres) sea muy mal comprendida y mucho peor apreciada. Tantos los izquierdistas de salón como los defensores fundamentalistas del capitalismo suelen identificar erróneamente a los empresarios con los capitalistas y más concretamente con el tipo de capitalismo que impera en cada época o en cada economía. Un error manifiesto porque es obvio que puede haber empresas en donde la propiedad no sea la privada o incluso empresas puramente capitalistas en donde los valores o la forma de gestión de los recursos predominantes no esté guiada exclusivamente por la avaricia o el afán de lucro. Una confusión aciaga y que tiene mucha más trascendencia de la que pudiera parecer cuando la difunden personas de gran influencia pública.
Para crear riqueza y empleo y para proporcionar ingresos y satisfacción a los seres humanos son imprescindibles las empresas y puede ocurrir que nada de eso se consiga en la medida necesaria si unos las rechazan porque ven en ellas a su enemigo capitalista y si, al mismo tiempo, otros entienden que lo único que hay que hacer para fomentarlas es fortalecer el capitalismo y, en particular, un tipo de empresa capitalista (jerárquica, social y ambientalmente irresponsable, empobrecedora, o ineficiente por muy rentable que sea) con el que es muy difícil que la inmensa mayoría de la sociedad se sienta identificada.
Lo primero le pasa a muchos sindicalistas y líderes políticos de izquierdas, que no se dan cuenta de que entre los empresarios (por ejemplo los que ahora están realmente al borde del abismo por culpa de los bancos y de las grandes empresas) pueden tener a muchos aliados, o que si se dedicaran a promover la creación de empresas de otro tipo (cooperativas, sociedades laborales, autogestionadas, etc.) avanzarían mucho más aceleradamente hacia la sociedad alternativa a la que aspiran.
Lo segundo es lo que creo que le viene pasando a la patronal española en los últimos años. Ha estado y está dominada por personas cuya trayectoria no ha sido precisamente la que podría servir a la sociedad como referencia de la excelencia, el riesgo y el buen hacer productivo de un empresario ejemplar. Y no me refiero solo a sus presidentes sino a los más de 35.000 liberados (por cierto, casi 8,5 veces más de los que tienen los sindicatos) que mantienen las diferentes organizaciones patronales.
El caso de Gerardo Díaz Ferrán es una muestra paradigmática de ello. Es decir, de que la patronal española refleja a un tipo carpetovetónico de empresario que tiene muy poco que ver con el que de verdad crea riqueza y con el que sería necesario promover para lograr que en nuestro país nos liberásemos alguna vez de la mentalidad dependiente y del terrible “¡que inventen ellos!”.
Ferrán y tantos otros empresarios instalados en la cúpula del poder empresarial, son en realidad buscadores de rentas que defienden el mercado cuando hablan ante los micrófonos pero que solo saben ganar dinero aliándose con la clase política más corrupta y que solo compiten a la hora de dar comisiones. Son los que piden austeridad a los demás pero que inflan las cuentas del Estado cuando se quedan con contratos públicos gracias a los políticos a los que han comprado. Son los que dicen que los servicios públicos son insostenibles mientras se llevan a espuertas el dinero que han ganado a costa de su militancia política a paraísos fiscales para no pagar impuestos.
Los líderes de la patronal que no tienen en la boca propuestas distintas a reducir salarios, como Díaz Ferrán, son en realidad enterradores de empresas y no verdaderos líderes empresariales. Con tal de sacarle las castañas del fuego a las grandes compañías de quienes reciben votos, favores y dinero a mansalva, vienen defendiendo políticas económicas que han arruinado a miles de pequeños y medianos empresarios que son los que realmente crean empleo porque la desigualdad a la que dan lugar arruina sus mercados y destruye sus clientelas.
¿Cuándo hemos oído a un dirigente empresarial español reclamar a sus colegas que hay que investigar más, que hay que ser creativos y producir con calidad, que la asunción del riesgo y la innovación es lo que distingue a una buena empresa y no el número de pelotazos conseguido o el número de despidos, y que no basta con bajar sueldos para ser competitivos?
Los dirigentes de la patronal española están continuamente diciendo que tiene que haber más empresarios y critican que los jóvenes no quieran serlo.
Yo estoy completamente de acuerdo con esa demanda aunque entiendo perfectamente por qué no hay más empresarios y empresarias en España. De hecho, lo hablo a menudo con los jóvenes a quienes enseño en la universidad o con los que trato en otros lugares.
A mi juicio hay dos grandes problemas que lo impiden. El primero es que no hay capital suficiente. Los dirigentes de la patronal olvidan a menudo que para que haya empresarios no basta con que existan herederos. Es imprescindible que haya dinero, aunque no sea lo único que hace triunfar un proyecto empresarial, y eso no es lo que se consigue precisamente con las políticas que defienden. Pero también otro tipo de capital muy importante: social, cultural, relacional, también buena educación, formación adecuada, ingenio en el ambiente social. Y resulta que la política que viene defendiendo la patronal española destruye este capital. Se dedica solo a privilegiar el que ya dispone una ínfima parte de la población o a financiar medios de comunicación y centros de estudio como negocio que adocenan, desmotivan y maleducan. Y, como en estos últimos años, a proporcionar dinero fácil a base de especular y de estafarse unos a otros.
El segundo problema es también determinante. Mientras que los líderes de la patronal se presenten a la sociedad como cancerberos de la derecha, como escuderos de los proyectos políticos más reaccionarios y conservadores, o mientras sean simples delincuentes, como en el caso de Ferrán, mientras a los líderes de la patronal se les vea tanto el plumero político ¿cómo vamos a pedir que haya más empresarios entre todo tipo de jóvenes o entre personas honestas de todas las tendencias?
Juan Torres – Consejo Científico de ATTAC España

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El viaje del pardillo Mas

¿ Estarán maquillando a un muerto... político?


Ya se sabe que la ilusión, cuando se torna en frustrada realidad, duele, humilla hasta las trancas, asusta y amedrenta. Así es como se tienen que encontrar en estos momentos el Molt Honorable President Artur Mas y su núcleo secesionista. La ilusión de ser aupado a jefe de gobierno en un estado nuevo y desinfecto de la vil España, se le esfuma como a un niño malcriado cuando se le niega un capricho al que cree tener derecho.

Mas no tuvo una diosa Circe, o si la tenía no quiso oírla en sus advertencias de lo peligroso que resulta el canto de las Sirenas que, disfrazadas de encuestas, consejeros de dilatados y agradecidos estómagos (que aconsejan lo que se quiere oír), brujos mediáticos de nómina interesada y manipuladores de encuestas ad hoc, susurraban al oído sus cánticos y hechizos musicales. Pero Mas, al contrario que Ulises, no se tapó con cera los oídos, ni se ató con las cuerdas de la cordura al mástil del barco del gobierno de la Generalidad, oyendo esos cánticos con las orejas bien abiertas, para naufragar cual pardillo político, arrastrando consigo a miles de incautas almas hacia el profundo y doloroso mar de la frustración. Artur Mas creyó que el llamamiento secesionista tendría la veladura suficiente como para tapar las miseria de la nefasta y ultraliberal gestión de su "gobierno de los mejores" y no captó la oleada de protestas -para eso los políticos carecen de oídos- que culminaron en la huelga general del 14N, con una especial incidencia en Cataluña.

Conclusión: todo al traste. Los catalanes que saben ponerse tapones y se atan al mástil de la cordura escuchando a su Circe particular, sopesando y valorando salieron a votar en masa y aplicaron en las urnas una diversidad de opiniones tan extensa, que deja a la altura del betún la uniformidad del llamamiento secesionista, las encuestas, las predicciones interesadas y toda esa bazofia propagandística-institucional, demostrando al consorcio Mas-Puyol que Catalonia is molt plural, pero colocando en particular a  Mas en una encrucijada basada en unas posibles coaliciones de gobierno tan necesarias como venenosas, con opciones tales como la de Esquerra Republicana, donde si bien es verdad que tendrá un apoyo incondicional para sus obsesiones secesionistas, también se encontrará con la incoherencia e incompatibilidad de su política de recorte y austeridad contra la ciudadanía, pues a Oriol  Junqueras, líder de Esquerra, no le han votado precisamente para eso, sino más bien para defender lo que quede del sector público y del estado de bienestar catalán. No tendrá pues las manos libres para hacer los recortes que los prestamistas europeos, a través del gobierno de Rajoy exigen, teniendo además sobre su cabeza la amenaza del artículo 155 de la Constitución.

Y otra cosa, los socialistas del PSC acaban de descubrir en la práctica, que la política del sí pero no en el tema nacionalista no les lleva, ni de lejos, a ser la izquierda de Cataluña. Hoy a izquierda de Cataluña es de ERC. No se puede estar en misa y repicando. Las medias tintas es lo que tiene.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Ley de tasas judiciales (obra gallardoniana)

Luto también por la justicia


Ayer el gobierno del PP, a propuesta del ministro de justicia Alberto Ruiz Gallardón, aprobó la ley que regula las tasas judiciales que, a partir de ahora, harán que también la justicia se convierta en algo exclusivo para ricos, dejando de ser una "justicia para todos" en base a la aplicación de unas tasas judiciales que además de injustas ,llevan el marchamo de  inconstitucionales. 

Se están publicando casos prácticos que demuestran  tamaña injusticia dentro de la justicia. Como ejemplo real, el de un joven tetrapléjico de Orense que solicita una indemnización por accidente de tráfico y al que se pode la friolera de 19.550 € de tasas  para poder ejercer su derecho constitucional a defenderse en los tribunales, "un derecho que es el pilar del Estado de Derecho que diferencia a éste de la ley de la selva donde el más débil  tenga una oportunidad ante el más poderoso, incluido el Estado" como asegura la abogada Verónica del Carpio en su blog del mismo nombre, desde donde denuncia una de las agresiones más graves en democracia a la ciudadanía y al Estado de Derecho.

 En el citado blog nos relata ejemplos con todo lujo de detalles, para visualizar mejor la escabechina que la citada ley va a producir en lo inmediato contra las personas físicas, sea cual sea su nivel económico.

 Verónica abre este blog para que abogados, jueces, fiscales, secretarios de juzgado, funcionarios e interesados en general, expongan sus experiencias y reflexiones, a la vez que hace un llamamiento a la sociedad a mantener un alto nivel de firmeza desde la esperanza de que la nefasta e injusta ley se pueda retirar.

Aquí va el blog : http://veronicadelcarpio.wordpress.com/ Consultenlo y se quedarán perplejos

lunes, 12 de noviembre de 2012

14N HUELGA GENERAL. Hablan los jueces



Ante la convocatoria de huelga general para el 14 de noviembre, la Asociación de Jueces para la Democracia han hecho público el siguiente comunicado:


El Secretariado de Jueces para la Democracia apoya la huelga general convocada por los sindicatos para el próximo 14 de noviembre. Consideramos que se está produciendo un inaceptable desmantelamiento del Estado Social y un ataque sin precedentes contra el sector público. Todo ello se está llevando a cabo con intensos recortes de las prestaciones sociales y de los servicios públicos más importantes para la ciudadanía. Al mismo tiempo, se están produciendo las mayores restricciones en los derechos fundamentales de toda la etapa democrática. Asimismo, como ya denunciamos en su momento, los efectos de una reforma laboral injusta y de dudosa constitucionalidad han provocado unos niveles de desempleo de enorme entidad, así como han generado una situación de importantes desequilibrios en las relaciones laborales.

El resultado de dicha gestión está siendo un aumento sin precedentes de las desigualdades, con un incremento considerable de la exclusión social. Además, los sacrificios que se exigen a la mayoría de la población no se extienden a los sectores más privilegiados, pues las grandes empresas, las entidades bancarias y las grandes fortunas siguen sin realizar las correspondientes aportaciones tributarias en términos similares a otros países de nuestro entorno. Al contrario, este trato de favor se completa con la aprobación de una amnistía fiscal. Todo ello resulta contrario a los principios de capacidad económica y de progresividad en la aportación a las arcas públicas que se regula en nuestra Constitución, así como al principio de redistribución de la renta.

Los continuos recortes de los servicios públicos han tenido también considerables repercusiones en la administración de justicia. Nuestro país se encuentra con un sistema judicial en gran parte al borde del colapso, con una de las tasas más bajas de jueces por habitante en el ámbito europeo y con uno de los más elevados índices de litigiosidad. En lugar de solucionarse estos problemas, el gobierno ha acordado una importante reducción del presupuesto para 2013. Además, desde el gobierno se pretende prescindir de la mayor parte de la partida destinada a jueces sustitutos, en la línea de su política de ajustes económicos, con la pretensión de que sean los jueces titulares quienes asuman dicha carga de trabajo. Ello resulta manifiestamente imposible, lo cual provocará mayores disfunciones y demoras, con el consiguiente perjuicio para el servicio público y para los ciudadanos, que verán afectado su derecho fundamental a la tutela judicial efectiva. Del mismo modo, la paralización de las inversiones en Justicia imposibilitará el desarrollo de la nueva oficina judicial. Por otro lado, la implantación de las tasas judiciales provocará graves desigualdades procesales por razones económicas y permitirá que solo tengan acceso a la justicia quienes puedan pagársela.

Todas estas razones motivan nuestro apoyo a la huelga general del 14 de noviembre, en el ámbito de nuestra participación en la Cumbre Social. Y por ello compartimos las razones de los sindicatos al efectuar dicha convocatoria.

Invitamos al resto de asociaciones de jueces y de fiscales a sumarse al apoyo a la huelga general. Por otro lado, respaldaremos a los miembros de Jueces para la Democracia y al resto de integrantes de la judicatura en cualquier incidencia que pudiera derivarse de su participación en dicha huelga. Y facilitamos en documento adjunto un modelo de comunicación para quienes quieran ejercer su derecho de huelga, que habrá de dirigirse al Consejo General del Poder Judicial y al correspondiente Tribunal Superior de Justicia.

lunes, 29 de octubre de 2012

Fondos buitre


El profesor Juan Torres nos recomienda la lectura de este artículo pinchando aquí publicado en el bolg "Cáncer capitalista" y donde se analizan los llamados "fondos buitre". Su lectura nos dará una visión bastante certera de lo que constituye toda una fauna de sistemas y su funcionamiento que con esa acertada definición tienen como objeto acorralar a los estados y sus consecuencias. Recomendación que hacemos extensa a nuestros lectores.

martes, 23 de octubre de 2012

Quizá.., bueno.. ya veremos.., puede..



La caída en picado del PSOE en sus versiones regionales ha supuesto un batacazo impresionante. En Galicia los gallegos han decidido que quieren seguir siendo como son, pero con una versión jibarista del socialismo. En el País Vasco el nacionalismo del PNV y Bildu -quienes, supongo, enviarán para navidades al Tribunal Constitucional una caja de polvorones estepeños en versión aberzale en agradecimiento por su inestimable colaboración- ha motivado un hundimiento tal del PSOE -también del PP-, que supondrá el no rascar bola de poder en Euskadi por parte de estos partidos hasta que los pájaros mamen.

 En Galicia Feijóo le ha salvado el trasero a don Mariano con una campaña sin logotipos PP y en la que sólo se le ha visto al presidente Rajoy en un par de actos discretos y a muy última hora. Actos que posiblemente sean a cambio de que Feijóo se halla convertido en la alternativa a la desdichada y nefasta gestión por parte de Rajoy de la crisis económica, política e institucional, que en estos momentos sufre España -o lo que queda de ella- (Pobres cospedales y sorallas, con lo que "han trabajado" para que ahora venga "éste" a quitarlas de enmedio, pensarán). Sí,  le ha salvado porque en el País Vasco no sólo ha caído el PSOE como decimos, también ha caído el PP. Dos partidos de ámbito nacional que quedan reducidos a la mínima expresión. Las medias tintas es lo que tiene. De tanto contemporizar y jugar al seudonacionalismo del sí pero no, aunque quizá pero... ya veremos, se han convertido en los palanganeros de los que siempre van a lo suyo, con o sin pasamontañas. 

¿En Cataluña? Pues en Cataluña más de lo mismo. Peperos y socialistas serán barridos por su propia estupidez -sí, esa de la palangana- y, a partir de ahí, entre nacionalistas vascos y catalanes -Mas está que no cabe de gozo- intentarán poner al país patas arriba con la gran eclosión final de lo que se ha venido gestando desde hace treinta años y que aquí damos en llamar "el monotema": el absurdo e irracional secesionismo. 

Mientras tanto, Rubalcaba desaparecido en combate y Mariano, pues eso, ejerciendo de Mariano. Como dice mi vecina la de los gemelos "les tenían que dar dos medallas, una por gilís y otra por si la pierden". Lo de Mariano pues ya saben, a mi como si lo operan de los nervios, y lo de Rubalcaba, cuando aparezca - si no le ha dado un soponcio- espero que sea para decir que se pulveriza de la política y deja paso a alguien que tenga un discurso creíble y, por supuesto, ético y sin contaminar por el chapapote político que asola las costas de la democracia. Lo digo por el bien de la izquierda (si es que queda algo de ella y si  es que ese "alguien" esta en carne mortal entre nosotros). Por favor.... si estás... ¡manifiéstate!.


miércoles, 17 de octubre de 2012

Por qué España no debe pedir el rescate. Habla el profesor Carlos Sánchez



Harry Heine, que era un personaje fascinante, contó antes de salir hacia el exilio de París que en una ocasión un amigo le preguntó por qué ya no se construían catedrales. El poeta alemán, sin duda influido por el socialismo utópico que profesaba (por entonces en pleno apogeo), le contestó de forma razonada: "Los hombres de aquellos tiempos tenían convicciones; nosotros, los modernos, sólo tenemos opiniones, y para levantar una catedral gótica se necesita algo más que una opinión".

Parece evidente que a los mercados financieros no se les puede pedir convicciones. Al final y al cabo, su objetivo es ganar dinero en el menor tiempo posible. Pero al menos alguien -los inversores que se juegan sus ahorros y que son quienes les pagan sus gruesos honorarios-, les deberían exigir no sólo opiniones, sino que estén realmente fundadas.

Y sucede que en estos tiempos convulsos España está en el centro del huracán por un sinfín de motivos. Muchos ciertos y verdaderos, pero otros tan falsos como la falsa monea, que decía la copla.

Los mercados son hoy más que nunca -en realidad siempre lo han sido- un patio de vecinos donde presuntos informes elaborados por pseudoanalistas y expertos en economía española escudriñan las cuentas nacionales con absoluta frivolidad. La mayoría no tiene credibilidad alguna, pero su capacidad de influencia es sobresaliente habida cuenta de ese histórico complejo de inferioridad que sufre España. Probablemente, por la ausencia de una inteligentzia nacional capaz de asomarse a la realidad de las cosas sin estar contaminada por los círculos del poder. Algo que explica que lo de fuera se perciba como la verdad revelada, mientras que lo de dentro se considere de segundo nivel.

Más pedagogía política

Lo curioso del caso es que tanta mercancía averiada no sólo causa furor entre mucho indocumentado que abraza de forma acrítica el análisis exterior en materia económica, sino que muchas de las élites locales se apuntan a la versión tenebrosade la crisis. En unos casos por simple desconocimiento de la realidad de las cosas, algo en lo que el Gobierno tiene buena parte de responsabilidad por incapacidad manifiesta para hacer pedagogía política; pero en otros, lo que realmente ciega es el propio interés de sectores económicos que confunden su bienestar con el de la nación.

Y no siempre es así. En muchas ocasiones, lo que es bueno para General Motors no es bueno para el país. Ni de lejos. Este es el caso de la banca o los grandes empresarios cuando reclaman a Rajoy por tierra, mar y aire que España pida ya el rescate. Sin embargo, el precio de bajar la prima de riesgo a corto plazo -pero no de forma sostenida en el tiempo- tendría mayores costes que beneficios.

El Gobierno, como se sabe, se revuelve contra esa opción, y no sólo por el desgaste político que supone para cualquier Ejecutivo poner negro sobre blanco su incapacidad para gestionar y sacar al país de la crisis (¿no tenía toda la culpa Zapatero?), sino porque no tiene garantías de que el Eurogrupo vaya a dar el placet al rescate, pese a estar ya vigente el Mecanismo de Estabilidad (Mede).

O dicho en otros términos, el Ejecutivo no pedirá la asistencia financiera hasta que tenga asegurado que los parlamentos nacionales la aprueban, toda vez que rige la regla de launanimidad. Mientras tanto, toca wait and see, que dicen los anglosajones, en espera de que funcione el extintor, como lo llaman en Moncloa, que ha tomado entre sus manos el BCE, y que hasta ahora ha tenido un efecto placebo.

Un sonoro fracaso político

Así las cosas, si España pide el rescate y no se lo dan por falta de unanimidad, cosecharía un sonoro fracaso político; pero si se lo conceden, lo que fracasaría sería nuestra capacidad como nación para resolver los problemas internos, con lasconsecuencias devastadoras que tendría la segunda opción. Por eso hay que evitar el rescate, haciendo, al mismo tiempo, bien las cosas en el interior. A veces se oculta de forma interesada que el mecanismo de rescate deja bien claro que la ayuda proporcionada a un Estado miembro de la zona del euro “se basará en un programaestricto de ajuste económico y presupuestario y en un riguroso análisis de la sostenibilidad de la deuda efectuado por la Comisión Europea y el FMI, en contacto con el BCE”.

Y aquí está el meollo de la cuestión. Si el objetivo único es reducir el déficit y reconducir la deuda, es muy probable que la entrada de los cien mil hijos de San Luis en la economía española arrase el sistema productivo, muy dependiente del sector público y del consumo privado que se canaliza a través de los salarios y de las pensiones. Y es innegable que a la troika no le temblará el pulso para sanear el sector público manu militari, aunque sea llevándose por delante todo el tejido productivo e intensificando la recesión. Al fin y al cabo, algunos países de la UE tendrían un competidor menos en los mercados internacionales.

En realidad no se trata de un fenómeno nuevo. Es lo que sucedió en 1986, cuando tras la entrada de España en la antigua CEE muchos sectores productivos entraron en bancarrota por ausencia de bisturí a la hora de hacer política económica. La Unión Europea, que fue una bendición para muchos sectores, se llevó por delante buena parte del aparato productivo. Ese es el riesgo real que corre la economía si la troika gobierna la política económica, que en aras de estabilizar el euro, España se convierta en un suministrador de mano de obra barata en el viejo continente. La Europa de los años 50 y 60, otra vez entre nosotros.

El principal problema del Mede es, precisamente, que con su actual configuración está diseñado para hacer política de tierra quemada con las economías nacionales debido a su imponente  condicionalidad. Se han repetido, en este sentido, los mismos errores que han resultado fatales en anteriores intervenciones. Cuando los gobiernos nacionales pierden toda su independencia, se convierten en marionetas de funcionarios que esquilman los caladeros y que sólo buscan resultados a corto plazo.

No significa esto renunciar a reducir el déficit y los niveles de deuda. Al contrario. Pero no a costa de empobrecer al país haciendo obsoletas de forma prematura las enormes inversiones que se han hecho en los últimos años eninfraestructuras y capital físico, y que deben ser la palanca y hasta el motor del cambio económico. Pero si no hay fábricas ni centros tecnológicos ni universidades ni escuelas de calidad ni una industria auxiliar que merezca tal nombre por una brutal caída de la demanda interna, no sirve de nada haber construido carreteras, redes de telecomunicaciones, líneas de ferrocarril, puertos o aeropuertos. España cuenta hoy con un formidable stock de capital físico que sería una irresponsabilidad sacrificar. Es clave para avanzar en términos de productividad y renta per cápita.

El país se irá consumiendo y volverá la vieja división internacional del trabajo que asignaba a cada país un determinado rol en el concierto económico mundial.

Ese es el riesgo real de una posible intervención. Por eso estaría bien que la UE, en lugar de sostener políticas ya fracasadas, explorase la posibilidad de poner en marcha de una vez esas políticas de crecimiento que de forma un tanto cínica reclaman los jefes de Estado y de Gobierno después de cada Consejo Europeo, y que pasan necesariamente por elaborar políticas más expansivas (más gasto público y recortes de impuestos) en el norte de Europa para requilibrar las balanzas de pagos nacionales. Mientras que, en paralelo, los países rezagados deben centrarse en obtener ganancias de competitividad y productividad, ajustando sus economías de la forma más racional posible. Es mejor eso que dar carta de naturaleza a una Europa a dos velocidades: una de acreedores y otra de deudores. Una que ponga los músculos y otra el cerebro.


Quise ser periodista para viajar; pero al final algo debió fallar y he acabado siendo una especie de tecnócrata del periodismo económico. No me quejo. Ello me permite aprender todos los días y contar lo que sucede. Sin apriorismos y sin necesidad de echar mano de los célebres espejos deformantes que colgaban del Callejón del Gato, y que tanto asombraban a Valle-Inclán. Nací en Madrid en el mismo año en que Bardem estrenó Calle Mayor y soy Licenciado en Ciencias de la Información. He escrito un par de libros sobre el capitalismo español -Los Nuevos Amos de España y Dinero Fresco- y he trabajado en radio, televisión y prensa escrita. Y al final he descubierto que Internet es todo eso y algo más. Carlos Sánchez es Director adjunto de El Confidencial.
Artículo publicado en El Confidencial 

Homenaje a Gracita Montes con la copla "Que sí que no" . Muy apropiada para cantársela a Don Mariano mientras se fuma un habano del tres meditando lo del rescate.    http://www.youtube.com/watch?v=ezQRx28voqo